El cambio climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad en la actualidad. Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de actividades humanas están contribuyendo al calentamiento global y sus consecuencias devastadoras son cada vez más evidentes.
En la lucha contra el cambio climático, los mercados de carbono han adquirido una importancia vital al desempeñar un papel crucial en la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero y en fomentar el cambio hacia una economía más sustentable. A continuación, exploraremos los principios básicos de los Bonos de Carbono y la importancia de su comercialización.
De manera estricta, un crédito o bono de carbono representa una Tonelada de CO2 que antes se encontraba en estado gaseoso en la atmósfera, pero que, resultado de la implementación de un proyecto de secuestro de carbono, ahora se encuentra almacenado en estado sólido. Existen diversas metodologías que permiten cuantificar este secuestro y muchos organismos internacionales detrás de los programas de compensación que permiten certificar y emitir estos créditos.
Bajo este contexto, todos los registros parten de principios básicos para garantizar la integridad de los créditos de carbono y las remociones generadas:
- Las remociones estimadas de GEI no deben ser el resultado de una contabilidad de emisiones incompleta o inexacta, es decir, deben ser reales y conservadoras, garantizando que no se sobreestiman las remociones.
- Todas las remociones deben ser adicionales a las que hubieran ocurrido en ausencia del desarrollo de un proyecto de captura de carbono, por ejemplo, por ley o lo que se conoce como “business as usual”.
- Las remociones deben ser permanentes a lo largo del tiempo.
- Todas las remociones deben ser verificadas por un tercero calificado que pueda validar que se cumplieron con las metodologías previstas.
- Los bonos generados deben ser únicos y estar asociados a un solo registro especificando el tipo de actividad mediante la cual fueron generados, esto evitando la doble contabilización.
Con esta información sobre la mesa, podemos entender que existen directrices rigurosas que permiten regular la certificación y emisión de bonos, sin embargo, esto nos abre la puerta a las siguientes interrogantes: Si todos los bonos emitidos siguen metodologías científicas estrictas y cumplen con requisitos para ser elegibles, ¿qué diferencía a un bono de otro?, ¿existen bonos de mayor o de menor calidad?, ¿qué podemos hacer para asegurarnos de que los bonos que estamos adquiriendo cumplan con el objetivo previsto?
Las respuestas no son sencillas y se deben considerar una serie de factores para evaluar si el bono en cuestión es compatible con nuestros objetivos y necesidades.
Generación de cobeneficios adicionales
Es importante que nosotros como compradores nos aseguremos de que el proyecto que genera los bonos que vamos a adquirir tenga cobeneficios adicionales, es decir, esté generando empleo de manera local, fomentando la conservación de la biodiversidad o abonando en la implementación de algún programa social. Ya que esto permitirá cumplir con el objetivo principal de esta herramienta: El Desarrollo Sostenible.
Acción encaminada a la equidad
Los bonos de carbono deben estar en consonancia con los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) y el enfoque de transacciones justas para transitar hacia una economía con bajas emisiones de carbono. De manera simultánea, esta economía debe promover la equidad social, el bienestar inclusivo y el desarrollo climático resiliente.
Transparencia y comunicación de resultados
Es importante esclarecer los compromisos y alcances que implican los proyectos de captura de carbono mediante los cuales se generan estos bonos, es decir, la transparencia en los procesos de cuantificación, validación y emisión, así como en la comercialización; deberán estar visibles y ser sujetos a debidas diligencias que den certidumbre de su cumplimiento. De la misma manera, es importante que todos los actores que intervienen en el desarrollo de estos proyectos comuniquen los resultados de forma óptima y transparente para evitar caer en prácticas de “Greenwashing”. Lo anterior implica siempre tener en cuenta que las acciones por el medio ambiente son el estandarte principal y que esto no es meramente el resultado de la compra de bonos.
En Carbon Plus estamos convencidos de que generar bonos de carbono mediante la implementación de proyectos forestales de secuestro de carbono es sólo el primer paso para llegar a una sociedad carbono neutro, ocupada por la acción climática y el desarrollo comunitario. En este mismo sentido, también reforzamos la idea de no sólo generar una derrama económica mediante la comercialización de bonos, sino apostar por proyectos integrales con impacto social y ambiental, para la gente y la biodiversidad, que permita agregar un “Plus” a nuestros bonos.
Como parte de nuestro compromiso con los usuarios finales, trabajamos con los más altos estándares de certificación de créditos de carbono (CAR, VCS, Gold Standard, REDD+) y en todos nuestros proyectos desarrollaremos un Plan de Gestión Territorial Sostenible (PGTS), el cual nos permitirá no sólo mitigar los riesgos asociados al proyecto, sino también implementar iniciativas sociales, productivas, de resiliencia ambiental y económica que se adapten a las necesidades específicas de cada comunidad.
Del mismo modo, ahondamos en el fortalecimiento de las capacidades locales y velamos por las salvaguardas sociales de nuestras comunidades, fomentando la inclusión, la comunicación en sus lenguas o idiomas nativos y los mecanismos de gobernanza interna. Si te interesa conocer más acerca de cómo hacemos esto posible, consulta la sección nuestros proyectos.
Sin lugar a dudas, los proyectos forestales de secuestro de carbono tienen muchas aristas. No obstante, el común denominador debe ser el de generar bonos de carbono de alta calidad, lo cual solo es posible si hacemos sinergia con las comunidades, los aliados locales y los usuarios finales para garantizar un “Plus” en los proyectos.